"Dedico estas composiciones a mi
Familia, a mis amigos y sobre
Todo a mis sentimientos"
Introducción
Buenos días,
buenas tardes o buenas noches según en el instante en que esté
comenzando a leer mi primer libro y en el lugar donde se sitúe,
es decir, en la dimensión de la realidad o en la de los sueños.
Querido lector, con las siguientes palabras pretendo contarle algunas
intenciones, con su permiso, sobre lo que va a leer dentro de unos momentos
si lo desea. Mi propósito al realizar estas composiciones ha sido
expresar mis más profundos sentimientos mediante las palabras,
pero también despertar la conciencia y el buen corazón de
algunos seres humanos.
Aunque considere que sea prácticamente imposible no pierdo la esperanza
de conseguirlo para convertir este mundo desordenado en otro donde reinen
el amor, la alegría y la verdadera amistad.
Algunas composiciones escritas tienen el sentido simple que dan las palabras
y las historias de mis sueños, pero hay otras que tienen un sentido
y misterio situado en el interior del corazón de los garabatos
dibujados por mis manos y mi mente; éstas sólo pueden apreciarse
y acariciarse pasándolas por el alma, envolviéndolas con
los sentimientos e introduciéndose en el interior de los personajes
de mis historias.
Antes de dar paso a mis sueños termino esta pequeña introducción
deseando que tenga una buena entrada en el mundo de la imaginación
o de las presuntas realidades, que sea de su agrado y nos volvamos a ver
pronto cuando vuelva a leer estas simples palabras de un mortal como usted
mismo.
EN
EL NOMBRE DEL DESTINO
Escoger nuestro
destino es necesario para vivir y morir según nuestro deseo.
Destino insospechado
para cualquier ser vivo y espiritual del universo incluso en la dimensión
de la oscuridad, mi destino esta en mi mente y en mi espíritu.
El deseo
del destino es cambiarnos según su capricho.
SENTIMIENTO
DE AMOR
Diosa de la naturaleza por tu gran belleza para mis ojos y mi corazón,
mi amor por ti no tendrá fin ni en la vida ni en la muerte.
Hechizadora
con tus ojos azulados como los cielos y los mares que me miraban con extrañeza
y dulzura.
Tus cabellos
largos y dorados como el oro de los duendes del bosque de la imaginación
y de los sueños eran acariciados por el viento del atardecer.
Esa tarde
de verano estabamos los dos sentados en la colina mirando la huida del
sol por la eminente aparición de la noche cuando le expresé
mis más profundos sentimientos. Tras aquellas palabras nos miramos
a los ojos y fuimos aproximando nuestros labios hasta consumir nuestros
impulsos del corazón.
Espero que
algún día esta historia se cumpla en la realidad, mientras
tanto mi corazón y mi alma esperan con impaciencia.
El amor es la oportunidad que tiene nuestra alma para salir del mundo
de los sueños y conseguir nuestra alegría o nuestra desgracia.
LA AMBICIÓN
HUMANA
Cayeron del cielo piedras de fuego pudiendo destruir mi mundo y mi querer
era impedirlo.
Los supervivientes
estaban desolados buscaban sus amores, queridos, ilusiones y cualidades
humanas (amor y consuelo), pudiendo tener nula búsqueda.
El cielo
negro como las plumas de los cuervos, calor como en las llamas del infierno,
piedras luminosas como las brasas y rojas como la sangre y animales, niños
y mujeres mutilados, con alteraciones monstruosas y temblorosas por la
luz de la destrucción humana.
Querida naturaleza
madre tus últimos suspiros de vida estaban finalizando delante
de mis ojos y mi alma.
Con la luz
del señor y con nuestra intacta luz de esperanza podrán
cicatrizar tus heridas y las de nuestra alma.
LA
PRINCESA DEL LAGO DE LOS SUEÑOS
Me fui una luna con su respectivo día al monte del lago de los
sueños, durante el reinado del rey sol me encaminé a la
cabaña del monte y llegué cuando el rey sol y el gran rey
luna empezaron su batalla por el reinado de los hombres.
Mi corazón
y mi alma no se podían esperar lo que sucedió durante el
reinado del gran rey luna.
Estaba al
lado de la cabaña sentado junto al fuego, pensando en la belleza
de los árboles y escuchando los suaves cantos de los súbditos
del gran rey luna cuando de pronto me sobresalté al oír
un murmullo, como si hablara gente. Me levanté y fui en dirección
al murmullo intentando saciar mi curiosidad apartando la vegetación
para abrirme paso por el bosque, de pronto mis ojos percibieron una luz
brillante y luminosa como la piel del rey sol y me fui aproximando con
sigilo hasta poder ver el lago de los sueños.
Estaba detrás
de la maleza sin palabras y no pudiéndome creer lo que veían
mis ojos. El gran rey luna estaba majestuoso y circular concentrándose
más su luz gracias a la niebla que apareció en esos momentos,
las montañas negras como el carbón y el lago lleno de reflejos
como si estuviese lleno de cristales.
Observaba
las bellas ninfas con sus alas trasparentes y delicadas como los cabellos
de Ángel, sus cuerpos desnudos y diminutos poseían luz propia
como las estrellas y estaban volando alrededor de una muchacha desnuda,
con cabellos largos, mojados y dorados como el oro y las gotas le acariciaban
el rostro, sus senos redondos y su cuerpo delicado como los ángeles
que estaban nadando y jugando con el agua.
Tras pasar
algún tiempo el hermoso ser del lago pronunció un sonido
agudo y delicado que produjo el canto de las ninfas, este canto al entrar
en mis oídos me produjo un estado de éxtasis y de relajación
que comencé a elevarme por encima de los arbustos y el lago hasta
llegar al lado de la muchacha y introducirme en el agua. La muchacha comenzó
a acariciarme con sus manos que me quemaban como el fuego y a besarme
con sus labios dulces y húmedos, luego desapareció en el
agua.
Al cabo de un tiempo me tiró de las piernas hundiéndome
en el lago, cuando estaba debajo del agua me faltaba el aire pero cuando
ella continuó besándome entre en un estado de no importarme
morir.
Me desperté
estando al lado del fuego y pensando que lo ocurrido fue un sueño
pero por mi gran sorpresa estaba empapado de la cabeza a los pies.
Ahora regreso
al lago de los sueños todas las noches que aparece el gran rey
luna en el cielo para admirar la gran belleza de la princesa del lago,
calmar la desesperación de mi alma y preguntarle por su misterioso
nombre.
EL
LIBRO DE UN POETA
Vos que sois un ser humano con una mitad de alma en la realidad mortal
y la otra mitad en la realidad de los sueños me habéis dado
vida con vuestros más profundos sentimientos y acariciados con
la sangre de la inspiración humana.
Vos que me
ha regalado una parte de vuestro ser para dar sentido a mi vida y habéis
decorado mi inexpresivo cuerpo delicado con los sueños y destinos
de todas las almas escondidas de los seres humanos para que pueda conocer
el calor cálido del amor y el frío helado de la tristeza
y de la desgracia de vos mismo y de sus semejantes.
Con estas
palabras que me he tatuado en mi pecho con vuestro permiso deseo comunicar
a toda la humanidad de una forma profunda y espiritual la gracia que poseéis
en poder sentir los sentimientos y la desdicha que tengo yo mismo y mis
semejantes de no poder sentir.
RECUERDO
DE AMOR
Estaba caminando por encima de un raíl de una vía vieja
y oxidada como mi mente en dirección al olvido pensando en Claudia
mi pequeña princesa.
Me dejaba
poco a poco pero sin pausa de la ciudad humana que me dejó sin
mi querida princesa para todos los tiempos de mi vida odiando a los dioses
de la muerte y de las sensaciones que tendieron sus garras en el delicado
cuerpo de mi querida Claudia a causa de su estúpida sed de poder.
Me paré
después de pasar una curva sentándome al lado de la vía
pensando en los recuerdos que tenía de mi princesa y mirando el
lago que reflejaba el impresionante atardecer de ese día de verano
produciéndome una pena y un vacío que me comía por
lo más hondo de mi alma y de mis entrañas.
Claudia porque
tuviste que caer en las garras de los dioses de la muerte y de las sensaciones
dejándome en manos del destino como si fuera un títere,
el corazón dolorido y un recuerdo de tu amor hasta que llegue el
día de la muerte de mi alma.
Se me aparecen
las imágenes de nuestro celestial amor con nuestros más
profundos recuerdos, tu cara dibujada con la primera sonrisa que me embrujó
y me encendió la llama del amor en lo más hondo de mi corazón
y nuestro primer beso aquella tarde de verano desapareciendo delante de
mis ojos al cabo de un pequeño tiempo.
Tras estas
imágenes y justo en el momento que pasaba el tren de vapor por
detrás de mí poco a poco con su gran humareda, el vapor
que salía de sus redondas ruedas y ese ruido estremecedor que producía
me puse a llorar con unas lágrimas agrias como un recién
nacido.
LA HECHICERA
DEL PODER DE LOS SUEÑOS
Salí de la oscuridad muy profunda encontrándome en medio
de una selva, de noche y frente a Shana la diosa del amor y de la muerte
que utilizaba su belleza y su ambición para calmar su inexplicable
sed de poder.
Estaba en
el instante que comenzaba la ceremonia para la inmortalidad gracias a
que mi alma podía viajar al mundo de los sueños permitiéndome
ver a Shana la reina del poder con su hermoso cuerpo de color de barro,
con una cara linda, delicada y dibujada con unos ojos de color esmeralda,
vestida con la piel de la reina del día y de la noche que le transparentaba
y coronada con las plumas de la diosa de los cielos.
Shana estaba
situada encima de una roca delante de un tramo hecho con huesos de seres
humanos susurrando rezos y canciones con una voz cálida parecida
a la que poseen las sirenas encendiéndome uno a uno los fósforos
del amor en el interior de mi alma.
Tras estos
sonidos los guerreros de la inmortalidad, que estaban enfrente de la roca,
levantaron las lanzas y dieron unos gritos estremecedores produciéndoles
un calor como el mío. Cuando terminaron de repetir lo anterior
dos veces más dejaron paso a un silencio sepulcral incluso los
animales y el aire no decían nada para realizar la segunda parte
de la ceremonia, es decir, la bebida de la sangre del dios de la muerte
y la puesta de la mano de Shana mojada con la sangre en el pecho de los
guerreros dejándoles grabada la palma.
Al amanecer
los guerreros de la inmortalidad se dirigieron hacía la cueva del
tercer dios de la tierra según los designios de Shana la diosa
del poder para que destruyeran a la raza de los caballeros negros y pudiera
tener todas sus riquezas que eran deseadas por cualquier ser de los sueños
y de la realidad.
Shana estaba
encima de la cueva sobre el hocico del tercer dios de la tierra pudiendo
observar cualquier acontecimiento que pudiera producirse en ese amanecer
sangriento. Los guerreros y los caballeros estaban unos delante de los
otros enfurecidos como si pusieran vengarse. De repente los guerreros
de la inmortalidad creyendo que los poderes dados por la hechicera Shana
les protegerían de la muerte se lanzaron al ataque. Los luchadores
se enfrentaron con una dureza de titanes desgarrándose como si
fueran animales sin imaginar en el presunto pozo sin fondo de la muerte
donde entraron por culpa de Shana que inexpresiva miraba el acontecimiento.
El fuego
que tenía desde que vi a Shana empezó a sofocarse dando
paso a unas cenizas que germinaron la impotencia, el desagrado y el asco
hacia su persona, produciéndome un escalofrío fúnebre
en lo más hondo de mi ser cuando mis ojos fueron penetrados por
la imagen de la muerte.
Soplaba un
viento helado que producía unos remolinos de polvo, un temblor
en mi alma y unas lágrimas de dolor y en el suelo estaban todos
los luchadores en el pozo sin fondo, unos con lanzas y flechas clavadas
en el pecho y otros decapitados y con heridas profundas en el corazón.
Encima del tercer dios de la tierra Shana desaparecía poco a poco
riéndose como una hiena que acaba de cazar una presa.
Shana, no
entenderé nunca tus sentimientos y tus actos para conseguir tus
ambiciones pero cuando aparezca la llama del amor en tu interior y dormita
tu corazón de hielo podrás conocer este sentimiento tan
hermano que te producirá una pena en tu alma toda tu vida pensando
en los recuerdos de este presente.
El material
de la destrucción y de la ambición humana que vive en este
mundo desordenado y confuso sin permitir la existencia de la humanidad
del corazón.
Tienes el
poder para destruir seres humanos pero también lo tienes para salvarlos
de su muerte como seres de carne y hueso aunque dependas de su alma.
Algunos hombres
te quieres más que a su propia vida haciendo daño a sus
semejantes para conseguirte, pudiendo causar la desaparición de
nuestra civilización y de ti mismo.
Quizás
algún día pierdas tu valor en este mundo y espero estar
cuando pase, aunque estén descontentos algunos seres humanos como
para con cualquier cambio que se produce en esta realidad.
LOS
TRES MUNDOS DEL GRAN LOBO
Estaba una
noche en la oscuridad de los sueños cuando de repente aparecieron
en la lejanía unos filamentos azulados y blanquecinos con un movimiento
delicado y uniforme llenando todo el horizonte, luego empezaron a concentrarse
hasta dar la forma de un lobo. Tras esta transformación el lobo
se quedó todo inmóvil por unos instantes, luego se le encendieron
unos ojos rojos con una imagen sedienta de sangre que me atravesó
mi alma dejándome inmóvil y empezó a correr hacia
mí cada vez más rápido aumentando sus resoplidos,
su tamaño y mi pánico, en el instante que casi podía
notar su aliento se lanzó sobre mí desvaneciéndose
en humo al tocarme, este humo me rodeo quitándome poco a poco el
aire obligándome a perder el conocimiento.
El tacto
me proporcionaba el corazón del ambiente revelándome que
estaba lleno de frescor, lleno de caricias granjeadas por el pelaje de
algunos seres que curioseaban por encima de mí y lleno de calidez.
El silencio empezó a ser perturbado por multitud de sonidos diferentes,
llenos de sentimiento, de dulzura, de pánico, de dolor, de alegría,
de tristeza, de necesidad, de delicadeza, de libertad y de armonía.
Los aromas
fueron apareciendo envolviendo los sentimientos de mi niñez y los
sonidos misteriosos que escuchaba con sus esencias cálidas, llenas
de caricias celestiales, llenas de vida y llenas de locura, obligándome
a aprisionar la mayor cantidad posible para hacer mías sus preciadas
cualidades.
La oscuridad
fue iluminación por los animales que jugaban entre ellos, que curioseaban
por encima de mí, que revoloteaban por el aire, que moría
y que vivían, por los árboles que se unían como hermanos
con sus coronas pintadas de color verde claro, con sus brazos repletos
de seres vivos y de frutos sabrosos, que daban su vida para revitalizar
la nuestra y para refugiar a los desamparados, se adueñaban del
veneno liberado por el ser humano de las entrañas de su sustento
para convertirle en la esencia de la vida y poseían la presencia
para expresar la inspiración del creador que poseen todos los seres
humanos en su interior, por la vegetación que se sentía
empequeñecida por causa de los gigantes que les rodeaban pero se
sentía orgullosa porque acariciaba la visión de cualquier
visitante y embellecía la tierra de sus señores los árboles,
que el riachuelo que cortaba con paciencia la tierra arrastrando su piel
acariciándola dejando al descubierto sus durezas, la humedecía
con cariño mientras bajaba por la senda dejada por la diosa de
la anaconda, es el lecho de muerte de algunos seres pero también
es la cuna de las descendientes de otros, da refresco a los seres exhaustos
y frescura a las plantas y aprisiona quitando la libertad a los seres
que conviven casi toda su existencia en sus entrañas pero liberaba
de la muerte a los sedientos y por los filamentos de luz que penetraban
por los huecos de la corona de los bosques dejando lleno de reflejos en
movimiento todo el bosque gracias al cambio de posición de las
piedras preciosas de la corona que provocaba los susurros del cielo.
Me encontraba
todavía inmóvil por efecto de los ojos del gran lobo disfrutando
de la alegría, de la libertad, de la tranquilidad, de la paz, del
sosiego, del frescor, de la vitalidad, del descanso y de la soledad que
me granjeaba el impresionante mundo que acariciaba mis ojos cuando de
repente el Ave Fénix cruzó a su paso algunas plumas de su
majestuosa cola que caían como estrellas fugaces encima de los
brazos y de las coronas de los viejos del bosque acariciando su miembros
con sus pequeñas llamas abrasándolos con elegancia. Impotente,
el fuego avanzaba por los arbustos al caer las llamas abrazándolos
con elegancia.
Impotente,
el fuego avanzaba por los arbustos al caer las llamas de las alturas a
los mismos árboles rodeados de ellas, envolviendo de fuego o aplastando
a los animalitos viejos y jóvenes que intentaban huir despavoridos
o intentaban buscar su piedad y al riachuelo quemando a sus prisioneros
provocando mi dolor, mi pena y las grietas de mi corazón, estas
sensaciones se convirtieron en unos instantes en pánico, miedo,
dolor y agonía al acercarse el calor y el tacto del gran fuego
que destruía la gran belleza y atrajo a la muerte sofocándome,
iluminándome con un brillo cegador y quitándome el aire,
llegó a su fuerza máxima cuando las llamas formaron un corro
danzante entre ellas alrededor de mí y se lanzaron sobre mí
envolviéndome de pies a la cabeza provocando mis gritos para expresar
el dolor y la agonía que sentía, desapareciendo cuando me
desmayé. Mi piel era acariciada por una brisa gélida y era
humedecida por gotas lagrimosas que aparecieron cada vez en más
número conquistando toda su superficie arrastrando la débil
copa de cenizas que la cubría provocándome escalofríos
hasta en los huesos. Las sensaciones solo estaban adornadas por los viejos
rumores que dominaban en los cielos y por el aroma de ls animales, de
las plantas y de los gigantes chamuscados por le Ave Fénix.
La visión
era rígida por las imágenes que formaban la tristeza de
las nubes de la oscuridad, los hilos formados por la unión de las
lágrimas que eran los culpables de la muerte de la tierra, los
esqueletos de los gigantes que estaban humillados y coloreados por el
negro de las llamas, el riachuelo muerto por falta de su sangre que fue
arrebatada por las llamas y que ahora formaba parte de la esencia de las
nubes, el alma de toda la vida del bosque que estaba esparcida por la
tierra en forma de polvo con un tono grisáceo pero por causa de
las lágrimas del cielo el polvo se convirtió en una arcilla
ayudando a destruir su esencia y a destruir a los animalitos heridos que
sobrevivieron y algunos gigantes que podían resucitar.
Mi alma estaba
dolida, estremecida, rota, apenada, elada y sin vida a causa de la fuerza
de las imágenes que la envolvían.
Deseo que
este sueño posea a los hombres antinaturales que destruyen la belleza
por su maldita ambición y dedicó esta composición
al hombre que quería reencarnarse en un lobo y que me ha dado temporalmente
su inspiración para expresarlo con palabras y para seguir su misión
eterna que era lo que más deseaba.
LA
MUERTE DE LOS SUEÑOS
Culpable
de presuntas evidencias que otros han creado por su ideal de orden con
desorden, acusado por unos inocentes y engañados seres obligados
a decidir una sentencia para mi inocencia.
Había
llegado el último día de mi existencia, estaba cerrado en
una celda grisácea, húmeda, fría, llena de animales
diminutos que se paseaban por encima de mi cuerpo pataleando como una
tortuga cuando se queda mirando hacia el cielo y rellenada con una cama
en la parte izquierda de la entrada que sujetaba mi cuerpo pensativo y
sin movimiento, con un lavabo sucio delante de los pies, con un retrete
mal oliente un una de las esquinas, con una mesa pequeña de madera
llena de termitas en su interior que sostenía una lámpara
vieja en la parte superior de mi cabeza pelada y con una silla coja de
hierro a la derecha de la entrada.
El sol empezaba
a acariciarme las manos con un calor cálido, a dibujarme la cara
con la sombra de los barrotes de la ventana, a resaltar el polvo de la
celda y a obligarme casi a cerrar los ojos por le resplandor. Al percibir
que sería la última vez que vería esa imagen de la
realidad de la vida me produjo tristeza y a la vez miedo por la dimensión
de lo desconocido que estaba a punto de aprisionarme con sus garras hechas
de misterio.
El guardia
manoseaba un manojo de llaves buscando al dios de mi esclavitud y de mi
libertad. Cuando lo encontró eliminó la fuerza que me aprisionaba
al entrar por la ranura de la oscuridad y girar su mando perturbando mi
estado y dando paso a un párroco vestido de negro hasta los pies
con una sotana, envuelto por una cruz de oro y sujetando en su mano izquierda
todos sus utensilios. En el instante que se acomodó en la única
silla que había y empezó a adornarse me senté en
la cama para atenderle.
Tras terminar
todas sus palabras religiosas me preguntó si me arrepentía
de la acción monstruosa que cometí al degollar una pequeña
de 14 años después de abusar de ella y le contesté
que solo me arrepentía de dejar en este mundo de fieras y de falsas
apariencias a mi vida y a mi princesa creyendo que tenía el nombre
del cabrón culpable, por culpa de las mentiras de los que defendían
la verdad.
Cuando reinó
el silencio después de mis sonidos el dios de mi esclavitud y de
mi libertad dio paso a dos guardias que me esposaron para dar los últimos
pasos de la realidad, antes de pasar por la puerta el cura me pronunció
una bendición.
Caminaba
por los pasadizos en un ambiente de crispación y llenos de celdas
humedecidas y gélidas ocasionándome un temblor en mi interior
al ser la última vez que lo notaría en mis huesos, de repente
nos detuvimos delante de una fuerza que nos cerraba el paso pero fue destruida
por el dios de la muerte que poseía el guardia.
Entramos en una habitación relativamente blanca, con una pared
hecha de cristal que albergaba algunos espectadores expectantes por el
suceso próximo y con una gran silla en el centro de la sala llena
de correas de color marrón oscuro, anclada en el suelo y conectado
a una gran cantidad de cables. Tras esta pequeña visión
de la estancia me sentaron en la silla descrita anteriormente, me inmovilizaron
las manos y las piernas con las correas y me cubrieron mi cabeza pelada
con un gorro metálico unido a unos cables.
Cuando los
guardias dejaron la sala hubo unos instantes con un silencio estremecedor
pero pronto fue sustituido por unos gritos desgarradores que sabían
de mi garganta provocados por los gusanos que penetraban por mis huesos
y mi piel a toda velocidad, el dolor fue tan grande que se me colapsó
el cerebro en una imagen que dibujaba la figura de mi vida y mi princesa
pero fue desapareciendo poco a poco al ser poseída por la manía
de la oscuridad.
Estaba
levitando en la oscuridad sin saber que pararía pero en un instante
sentí sentimientos y vi imágenes que creía desaparecidas
ayudándome a regresar a la luz.
REALIDADES
Hay Historias
que no se pueden comprender ni se saben cómo y porqué ocurren
pero están aquí presentes en nuestro interior sin que permitan
tener sueños futuros o recuerdos agradables de nuestro pasado y
nuestra juventud produciendo impotencia, dolor, rabia y sufrimiento incluso
a los que no las tienen grabadas en la piel. Cosas que son y tienen más
importancia que la vida de los seres de este mundo siendo así por
culpa de algunas ovejas negras cegadas a causa del interés estúpido
dado por ellas mismas.
Colores,
pensamientos del alma, aspectos superficiales, inclinaciones amorosas,
diferentes posesiones de materiales inertes, estar poseído por
ciertos duendes y ser disminuidos de movimientos y de pensamientos son
razones para ser marginados y maltratados por ciertos seres humanos dudosos
de serlo al considerar con su mente cerrada por el candado del miedo y
de la incomprensión que son diferentes a ellos aunque sean de su
misma especie, tengan su mismo corazón y espíritu. Seres
que nos distanciamos cada vez más de unos a otros por tener diferente
lenguaje, pasado, cultura y gusto ignorando nuestra civilización,
nuestro futuro y nuestra existencia al no querer amarnos y darnos la mano
como amigos.
Imagen ultrajada
por falsos intentos de respetar su persona y sus sueños quitándole
la venda, desnudando sus ojos o manipulando su pequeña balanza
burlándose de su ceguera y de su ser.
Hechos realizados
por la peste de la raza humana pero destruidos por la flora de la raza
humana.
Titanes en
lucha, depende de nuestra gracia para dar la victoria al lado de la muerte
o al lado de la vida.
Las melodías
del destino cruzan las entrañas de las almas y de las mentes de
los seres influyendo en su vida y en su muerte según los deseos
y designios de su creadora que las esculpe y las besa con sus cantos cálidos
como la brisa del señor.
La diosa
de los sonidos aprisiona la energía de las ilusiones y los sueños
con el fin único de acariciar los rostros más secretos que
sobresalen únicamente en la oscuridad de la muerte.
La belleza
nos ilumina con sus susurros hechos canciones que nublan la mente granjeando
sueños con sus almas que nos guían para encontrar la luz
de nuestro renacimiento como seres en un mundo lleno de recuerdos pasados
pero ocultos en el interior de la niebla del misterio, misterio que aparece
para no descubrir los secretos de nuestra existencia, sabiduría
que causaría la destrucción de la vida y de la muerte vagando
eternamente en la soledad del pozo de la inexistencia.
Los sueños, sentimientos y las creencias vuelan alrededor de las
notas de las melodías impregnándose de su calidez y de su
corazón llegando a ser besados por un calor con alma de labios,
labios poseídos en el rostro de su creadora.
Las horas
de la oscuridad viajan con sus danzas por la mente de los mortales adornando
a sus sueños y a su espíritu con surcos esculpidos por los
hielos en forma de espadas, espadas poseídas por las bailarinas
que ocultan celosamente los arcanos mayores de la noche eterna y del tiempo
que inalterables irrumpen en los ojos y en las mentes de los seres oscuros
del mundo de las luciérnagas que revolotean por los bosques de
la oscuridad para guiar a la sangre humana a través de los cauces
del destino.
Las estrellas
se arrodillan en el horizonte y ofrecen su sangre y su existencia al nombre
de dios para formar con su gracia la gran marea del amanecer que acaricia
con paciencia a todas las mentes de los seres oscuros que dejan sus sueños
de lágrimas y de sombras para besar la luz con sus ojos y su corazón.
Las horas
de la luz viajan con sus danzas por la mente de los mortales adornando
a sus sueños y a su espíritu con surcos esculpidos por los
hielos en forma de espadas, espadas poseídas por las bailarinas
que ocultan celosamente los arcanos mayores del día eterno y del
tiempo que inalterables irrumpen en los ojos y en las mentes de los seres
luminosos del mundo de los cuervos que revolotean en los bosques de la
luz para guiar a la sangre humana a través de los cauces del destino.
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